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San Jerónimo: Donde la historia y la naturaleza se encuentran.

La alegría se desborda en San Jerónimo, un distrito lleno de encanto ubicado al sureste de la vibrante ciudad de Cusco. Siete de sus tesoros turísticos han sido elevados a la Jerarquía II, un reconocimiento otorgado por la Gerencia Regional de Comercio Exterior y Turismo (Gercetur) Cusco, consolidando a San Jerónimo como un destino imperdible para los viajeros ávidos de cultura y naturaleza.

San Jerónimo Celebra su Patrimonio Turístico

En un ambiente festivo, adornado con música y danzas típicas, autoridades regionales, municipales, operadores turísticos y ciudadanos se reunieron en la plaza principal de San Jerónimo para celebrar este hito. La ceremonia fue un despliegue de orgullo e identidad local, con la exhibición de las siete placas conmemorativas.

Los Tesoros Reconocidos de San Jerónimo

Los espacios reconocidos, que ya atraen a turistas nacionales e internacionales, son:

  • Los impresionantes sitios arqueológicos de Silkinchani y Raqayraqayniyuq.
  • El histórico Templo Virreinal de San Jerónimo.
  • El majestuoso Apu Pachatusan, una montaña sagrada.
  • El Bosque Andino Pachacuteq, un santuario de biodiversidad.
  • La refrescante Cascada de Pajchayoq.
  • El sereno Humedal de Phuyuqocha en Patapata.

El alcalde, Máximo Rimachi Morales, visiblemente emocionado, expresó el sentir de la comunidad: «Era un sueño, un anhelo. Recorrimos nuestras comunidades y comprobamos la grandeza natural y cultural que hoy finalmente se reconoce».

Compromiso con el Desarrollo Sostenible

Durante la celebración, se firmó un convenio interinstitucional entre la Gercetur, el gobernador regional Werner Salcedo, presidentes de comunidades campesinas y operadores turísticos. Este acuerdo busca fortalecer la promoción, protección y desarrollo sostenible de estos nuevos atractivos turísticos.

El gobernador Salcedo enfatizó el compromiso conjunto para «fortalecer aún más los recursos turísticos del distrito, con la protección del patrimonio, la promoción turística sostenible y el crecimiento económico de sus comunidades».

Detalles de los Atractivos Turísticos Reconocidos

A continuación, exploraremos con mayor detalle cada uno de los siete tesoros turísticos que han recibido este importante reconocimiento:

Sitio Arqueológico de Silkinchani

Ubicado a solo 30 minutos en coche desde la Plaza de Armas de Cusco y a 10 minutos de la plaza de San Jerónimo, este sitio revela la ingeniosa ingeniería Inca. Silkinchani fue una «colca», un almacén donde los antiguos peruanos guardaban productos como el maíz y tubérculos. Este lugar no solo servía para la conservación de alimentos, sino que también desempeñaba un papel administrativo y religioso crucial, al estar estratégicamente ubicado en la entrada a Cusco por el Valle Sur y el Qapaq Ñan (Camino Inca). Se estima que estas estructuras datan del siglo XV, durante el apogeo del Imperio Inca, y su excelente estado de conservación permite a los visitantes imaginar la vida en aquel entonces.

Sitio Arqueológico de Raqayraqayniyuq

En la comunidad de Picol, a 3,400 metros sobre el nivel del mar, se encuentra Raqayraqayniyuq. Este sitio alberga vestigios de civilizaciones preíncas e Incas, con 39 estructuras de piedra y adobe («pirka»), terrazas y nichos trapezoidales que testimonian una sociedad altamente organizada. Algunos cronistas sugieren que podría haber sido el «pueblo viejo de Andamachay», el origen del distrito de San Jerónimo, habitado por los «omas», una sociedad noble preincaica. Las excavaciones recientes han revelado cerámicas y artefactos que datan del periodo Formativo (alrededor del 1000 a.C.), lo que indica que la ocupación humana en este lugar es mucho más antigua de lo que se pensaba.

Templo de San Jerónimo

Este recinto religioso, construido en el siglo XVI (alrededor de 1571) durante el Virreinato, atesora arte religioso en honor al Doctor San Jerónimo, el santo patrón del pueblo. Las festividades en su honor, que se celebran del 28 de septiembre al 2 de octubre y entre mayo y junio, atraen a multitudes de fieles a la plaza y calles aledañas. El templo, como muchos otros, fue erigido sobre una huaca Inca y terrenos del «Ayllu Sorama». Su fachada renacentista, con tres arcos, un balcón y pinturas murales, tanto en el exterior como en el interior, es un testimonio del sincretismo cultural que caracterizó la época colonial. Dentro del templo, se pueden admirar retablos elaborados, esculturas religiosas y una impresionante colección de lienzos de la escuela cusqueña.

Apu Pachatusan

Traducido como «el Apu que sostiene al mundo», este Apu Pachatusan se encuentra a unos 22 kilómetros de la plaza de San Jerónimo. Con una altitud de 4,842 metros sobre el nivel del mar, es una deidad protectora de la ciudad. En tiempos remotos, los pobladores ascendían en peregrinación a este lugar sagrado, donde se encuentra el «Ccapaq Cocha», un espacio sagrado desde la época Inca donde se realizaban ofrendas. Hoy en día, el Pachatusan es una montaña sagrada tanto para el hombre andino como para la comunidad católica, ya que en su seno se encuentra el santuario del Señor de Huanca, un importante centro de peregrinación visitado por fieles y turistas durante todo el año. La caminata hacia la cima del Pachatusan es un desafío, pero la vista panorámica de los Andes y la experiencia espiritual que ofrece hacen que valga la pena el esfuerzo.

Bosque Andino Pachacuteq

Ubicado a solo 10 minutos de la plaza principal de San Jerónimo, a una altitud de 3,244 metros sobre el nivel del mar, en la comunidad de Pallpamcay, este bosque es un refugio de la biodiversidad andina. Con un clima excelente, el Bosque Andino Pachacuteq alberga a 44 especies de aves y más de 12 especies de colibríes. Este bosque es un ejemplo de los esfuerzos de conservación que se están llevando a cabo en la región para proteger la flora y fauna nativas. Se han construido senderos interpretativos que permiten a los visitantes aprender sobre la ecología del bosque y la importancia de su preservación. Además, se ofrecen visitas guiadas por expertos locales que comparten sus conocimientos sobre las plantas medicinales y los animales que habitan en el bosque.

Cascada de Pajchayoq

A ocho kilómetros de la plaza de San Jerónimo, a 3,600 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la Cascada de Pajchayoq. La particularidad de este lugar es el ecosistema extraordinario que ha generado la naturaleza: un corredor biológico con vegetación de ceja de selva y un microclima único. Las autoridades locales lo describen como «un tesoro natural» en la microcuenca del Huanacaure, el santuario donde se fundó la ciudad de Cusco. Las comunidades de Sunco y Sucso se encargan de su preservación, y es posible avistar aves, venados, zorros y otras especies silvestres. La cascada es un lugar ideal para practicar senderismo y disfrutar de la naturaleza en su estado puro. La fuerza del agua que cae y la exuberante vegetación crean un ambiente mágico que invita a la relajación y la contemplación.

Humedal de Phuyuqocha en Patapata

Conocido también como la «Laguna de nubes», este humedal se encuentra al borde de la vía Cusco-Arequipa, con una extensión de una hectárea y media. Es uno de los pocos humedales que aún se conservan en el Valle Sur. El municipio lo recuperó gracias a un proyecto con la Cooperación Peruano Alemana. Aquí llegan aves migratorias que comparten el espacio con unas 12 especies residentes. El circuito de 20 minutos, con recorridos sobre rampas, es especialmente popular entre los adultos mayores. El humedal está cercado con un muro para evitar el smog y la contaminación, y se busca obtener la categoría Ramsar, un reconocimiento internacional que destaca su importancia como humedal de importancia internacional. El Humedal de Phuyuqocha ofrece una oportunidad única para observar la vida silvestre y aprender sobre la importancia de la conservación de los humedales.

Un Futuro Prometedor para el Turismo en San Jerónimo

Billy Acuña Cuellar, responsable de la oficina de turismo, informó que la distinción obtenida obligará al municipio a contar con una Gerencia o Subgerencia de Turismo, lo que permitirá una mejor administración y promoción de estos valiosos recursos.

Se espera que las nuevas jerarquías impulsen mejoras en la infraestructura, accesibilidad y señalización de cada lugar, potenciando la diversificación de espacios turísticos promovida por las autoridades locales y la Gercetur.

A pesar de estar a solo 20 minutos del centro histórico de Cusco, San Jerónimo recibe anualmente unos cinco mil turistas nacionales y alrededor de 700 extranjeros, quienes son guiados por operadores turísticos del distrito para descubrir estos nuevos y fascinantes lugares.

Acuña Cuellar anticipa que, gracias a su gran valor cultural y natural, San Jerónimo pronto se incorporará a programas sociales y plataformas turísticas, como IPerú y Y tú qué planes, atrayendo a más visitantes y dinamizando la economía local. El distrito cuenta con al menos cinco hoteles de 3 y 4 estrellas, y unas 15 picanterías y restaurantes que promueven la deliciosa comida típica de la región.

Los artesanos, guías, transportistas y otros proveedores de servicios también se benefician del creciente flujo turístico, ofreciendo sus productos y servicios directa e indirectamente.

San Jerónimo se prepara para recibir a un mayor número de turistas, fortaleciendo rutas como la «del Colibrí», «El Pachatusan», «Acamana Silkinchani» y «El centro histórico», además de promover deportes de aventura como el senderismo al Apu Picol.

¿Listo para Explorar los Tesoros de San Jerónimo?

San Jerónimo te espera con los brazos abiertos para descubrir sus impresionantes sitios arqueológicos, su rica historia, su exuberante naturaleza y la calidez de su gente. No te pierdas la oportunidad de vivir una experiencia auténtica y enriquecedora en este destino emergente del Cusco. Visita la página oficial de la municipalidad de San Jerónimo o contacta con operadores turísticos locales para planificar tu viaje y sumergirte en la magia de este rincón del Perú. ¡Empieza tu aventura hoy mismo!