El futuro económico de Cusco se encuentra en una encrucijada, según un análisis reciente presentado por el Instituto Peruano de Economía (IPE) en colaboración con el Banco Mundial e INCUSE. El evento «Revisión de las Finanzas Públicas para el Perú: Una mirada especial al Cusco» reunió a expertos para discutir los desafíos y oportunidades que enfrenta la región, destacando la necesidad de un enfoque estratégico para asegurar su crecimiento sostenible.
Un Panorama Económico Desafiante
Los especialistas coincidieron en que la predictibilidad de las finanzas públicas, tanto a nivel nacional como regional, es crucial para impulsar un gasto público más eficiente y así cerrar las brechas sociales existentes en Cusco.
La Estabilidad Fiscal Peruana en Perspectiva
Si bien Perú mantiene una relativa estabilidad fiscal, reflejada en su bajo nivel de deuda pública (32.4% del PBI) y un menor riesgo país en comparación con sus vecinos, el panorama se ha vuelto menos predecible. Un creciente déficit fiscal, impulsado por mayores presiones de gasto, ha llevado al incumplimiento de la regla fiscal en los años 2023 y 2024. Adicionalmente, el aumento de iniciativas legislativas tributarias con impacto fiscal, que se triplicaron entre 2020 y 2024, generan incertidumbre.
A pesar de esto, Antonio Cusato, economista del Banco Mundial, señaló que Perú tiene margen para movilizar recursos y mejorar la provisión de servicios públicos. Aunque las tasas impositivas a la renta personal (30.0%) y empresarial (29.5%) son comparables a las de otros países, la recaudación efectiva es significativamente menor que la de los países de altos ingresos. Además, la ineficiencia en el uso de los recursos se manifiesta en la gran cantidad de proyectos abandonados, alcanzando un 45% a nivel nacional desde 2012.
El Impulso a la Competitividad en Cusco
Carlos Gallardo, gerente general del IPE, resaltó que Cusco experimentó una mejora en las condiciones de vida gracias a la expansión económica de las últimas dos décadas. Con un crecimiento promedio anual de casi 10.0% entre 2004 y 2015, la región alcanzó su nivel de pobreza más bajo (17.6%). Sin embargo, la economía se contrajo en 2017, la primera vez desde 2002, y el crecimiento más lento entre 2015 y 2024 (0.9%) elevó la pobreza al 18.5%.
Sectores Clave para el Desarrollo Cusqueño
- Agricultura: Es crucial aprovechar el potencial exportador diversificando la oferta de productos.
- Turismo: Se necesita consolidar la recuperación del empleo y el flujo de turistas. Las visitas a Machu Picchu, un ícono mundial, aún se encuentran un 24% por debajo de los niveles pre-pandemia.
- Minería: Impulsar los tres proyectos mineros en cartera, valorados en US$ 3.3 mil millones, permitiría duplicar la producción actual de cobre y superar las 525 mil toneladas.
La Gestión de los Recursos Públicos: Un Desafío Pendiente
Gallardo enfatizó la importancia de un uso eficiente de los recursos públicos para impulsar la competitividad. Desde 2021, Cusco ha recibido cerca de S/13 mil millones por concepto de canon y regalías de la minería y el gas. No obstante, la gestión regional y local enfrenta desafíos significativos en la eficiencia de la ejecución de la inversión. Según datos del Banco Mundial, la región tiene más de 3 mil proyectos abandonados o paralizados, lo que retrasa la mejora de los servicios públicos. Este es un problema común en diversas regiones del Perú, donde la falta de planificación y supervisión adecuadas obstaculiza el desarrollo.
Un Futuro Económico Incerto
El IPE prevé una caída del PBI regional de alrededor del 7% en 2025, lo que subraya la urgencia de reactivar la inversión privada en Cusco. Este llamado a la acción es crucial para evitar un mayor deterioro de la situación económica y social de la región.
Perspectivas Adicionales
Fernando Santoyo, presidente de la Cámara de Comercio del Cusco, destacó la necesidad de impulsar los proyectos mineros, generar mejores condiciones para la inversión privada y ejecutar los grandes proyectos de infraestructura productiva, como carreteras, servicios de agua y saneamiento, y la modernización del aeropuerto. Además, resaltó la importancia de masificar el uso del gas natural en la región, lo cual podría generar un impacto significativo en la economía local.
Roger Valencia, presidente del INCUSE, enfatizó las dificultades burocráticas que enfrenta el desarrollo de proyectos hoteleros en Cusco, contrastando con la facilidad con la que se ejecutan obras públicas sin los informes técnicos adecuados, lo que lleva a un alto número de proyectos paralizados. Asimismo, destacó las oportunidades de desarrollo del sector agroindustrial en cultivos como flores y fresas, que podrían diversificar la economía regional y generar empleo.
El futuro de Cusco depende de la capacidad de sus líderes y ciudadanos para abordar estos desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan. Un enfoque estratégico, una gestión eficiente de los recursos y un clima favorable a la inversión son clave para asegurar un crecimiento sostenible y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
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